La historia de tres jóvenes prostitutas que se vuelven ejecutivas del negocio del sexo generó tanto éxito que llegar a una nueva y tercera temporada fue algo esperado. Así, El Negocio se transformó en una de las propuestas más esperadas de la televisión por cable, al punto que en cada país donde se emitió la serie se construyeron debates intensos sobre el rol de la prostitución en Latinoamérica

Por eso El Negocio se trata de una propuesta que salta de lo normal a lo particular en cada uno de sus episodios donde lo social se mezcla con lo erótico, económico y político. Buenos Aires no pudo ni quiso escaparle a la Negociomanía que se desató en el resto del continente y albergó a tres de las protagonistas de la serie que hablaron con FDH sobre todo lo bueno y mucho de lo que despertó en casi todo el continente. “Venir a Buenos Aires para nosotras es fantástico. Esta ciudad es increíble, observa todo y nosotras queremos ser observada” (risas). Rafaela Mandini es Karin, la factótum de El Negocio que emergió desde el llano de la prostitución hasta convertirse en la cabeza visible de una gran organización de chicas que proveen placer de manera altamente diferencial. “Mi personaje está lleno de pasión y de lujos. Por otra parte, mis chicas y yo somos mujeres que tenemos una autonomía para decidir qué hacer con sus cuerpos y con su propia vida”.

Michele Batista, otra de las protagonistas de la serie, afirma que “las chicas son muy seguras, inteligentes, hermosas, educadas, trabajan como acompañantes porque eligieron vivir así. Ellas tienen dinero, poder, todo lo que querían y no están del todo satisfechas”.

Todas las chicas parecen estar contentas con los personajes que interpretan. ¿Buscaste de manera particular pertenecer a El Negocio?

MB: Yo empecé a estudiar teatro a los 14 años, trabajé en teatro, un poco en cine pero estoy segura que este personaje es lo mejor que pudo pasarme en mi carrera. Lo más importante es que es una serie de 3 temporadas, de HBO, que se pasa en muchos lugares del mundo. En Brasil esto de las series recién ha empezado. Estamos en un momento muy importante de HBO Brasil y HBO Latinoamérica. Yo creo que el personaje Magali ha cambiado mucho durante las 3 temporadas y yo también porque han pasado 4 años. Tanto el personaje como yo estamos más maduras, más seguras.

Los personajes suelen ir cambiando con el correr de las temporadas. ¿Cuánto cambió Magalí en esta flamante nueva etapa?

MB: Algunas cosas suceden con Magali que van a traerles recuerdos de la temporada 1 pero tam- bién van a volver personajes de los otros perìodos. Ella empezó la serie y no tenía casa, no tenía novio, no tenía trabajo, no tenía nada. Ahora ella es una empresaria, trabaja, tiene novio y se relaciona de una manera mejor con los amigos, con la familia. Y algo importante es que ella no habla mucho sobre sus sentimientos, nosotros conocemos su personalidad por sus acciones, por cómo se comporta. Es un poco difícil conciliar con otros trabajos pero Magali es mi personaje predilecto.

Los escenarios naturales de la serie dan cuenta de muchos viajes para producir un producto creíble desde varios aspectos. ¿Cuánto les exige la serie en ese sentido? RM: La primera temporada duró casi 6 meses de filmación en San Pablo 12 horas por día, 6 días a la semana, y como yo vivo en Río dejaba mi hija y mi marido allá. Fue, ahora que lo recuerdo, algo muy difícil pero a la vez algo muy placentero. La segunda y la tercera 5 meses. San Pablo es una gran metrópoli, los negocios acontecen allá, entonces la serie no podría ser sin San Pablo. En lo que respecta a mi vida artística me honra hacer tantas temporadas porque me permiten ir evolucionando, eso fue muy importante para mí.

¿Teniendo en cuenta esa cuestión de los tiempos, dijiste que sí enseguida o lo pensaste?

RM: Esta temporada fue muy difícil porque yo venía de hacer una telenovela que es otro lenguaje. Siempre es un desafío porque los personajes mutan también como nosotros. Y en esta temporada Karim tiene que navegar en una sutileza muy precisa y que me exige. No demoré nada en aceptar la propuesta cuando me llegó pero tardé en entender al personaje porque era muy diferente de mí que soy más del carácter italiano pero aprendí a quererlo. Y el público aceptó a estas tres mujeres, entendieron la propuesta de que la prostitución no es la clave principal de la serie sino que es una mixtura de cosas.

Aline Jones, quien interpreta a Mía, es una de las nuevas incorporaciones de El Negocio en 2016. “No puedo estar más contenta de estar en esta serie”, dice mientras los flashes de los fotógrafos la dejan unos segun- dos con la vista perdida.

AJ: Para todos los que miraban la serie mi personaje es una auténtica sorpresa. Sólo se me ve de espaldas en el primer capítulo, el director quería que fuera una sorpresa mi ingreso.

¿Veías la serie antes de tu participación en El Negocio?

AJ: No, no veía la serie antes pero sabía que hablaba de prostitución de una manera diferente. Cuando comencé a trabajar vi las otras temporadas. Acepté inmediatamente cuando me llegó la propuesta y pregunté si pensaban que yo daba la imagen de una mujer poderosa para estar con las chicas. Fue un aprendizaje no sólo como actriz sino como mujer: tener fuerza, hacer lo que quiero, decir lo que quiero es como si los personajes te contaminasen y ahora me siento más potente, más grande. Yo fui llamada por la productora y el director para hacer un casting. Este es mi primer gran trabajo en la televisión.

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