Todo comenzó un fin de semana en que el señor y la señora Palmas no estaban en casa y los hermanos decidieron hacer una fiesta con amigos que gestó la idea de lo que más tarde se convirtió en Makabro. Sus rincones hacen que los recuerdos de la infancia deambulen por todos lados cuando Sergio rememora, por ejemplo, que donde ahora hay sillones y un sector chill out antes se encontraba su cuarto.
Ideal para cumpleaños y otros eventos, Makabro cuenta con 200 metros cuadrados y una capacidad para 300 personas de una casa semi reciclada que conserva varios elementos como arañas en el techo o los pisos similares a un tablero de ajedrez. Tiene varios ambientes separados y un entrepiso con sillones y mesitas bajas para el que busca más tranquilidad desde donde se puede ver la barra típica de un bar bien porteño.
El menú ofrece minutas varias como pizza o picadas o platos un tanto más elaborados para aquellos que quieran ir a cenar. Cuenta, además con una extensa nómina de tragos, algunos de ellos originarios del lugar como el “Pobre Mou” a base de Baylis, canela y licores como “Tía María” y Amareto; “Lucifer” a base de licor de kiwi o “Jean – ya – ran – Jean - ya – ran”., muy recomendable, por cierto. Los precios son muy accesibles “para lo que es la noche de acá”, como comenta Sergio y oscilan entre los 8 y 10 pesos (puede ascender a 12 pesos algún trago a base de champagne).
En cuanto a la música hay para todos los gustos y se va acomodando según el momento de la noche. Se puede escuchar tanto a Radiohead, algo de reaggee o Joaquín Sabina, siempre mezclada con la luz tenue de todo el lugar.
La noche makabra comienza temprano: desde las 21 hay gente pero estalla cerca de las 3 de la mañana y sigue hasta las 6 en el caso de los fines de semana. El público que rota por las noches de martes a sábados es muy variado en cuanto a estilos pero se reconoce una franja de edad que va desde los 22 a los 28 años. El bonus track de este pub es la habilidad de los bar tenders para hacer flaire, los malabares con botellas o cocteleras.
En resumidas cuentas, charlas, risas y encuentros fusionados con un lugar cálido, hacen de Makabro una muy buena alternativa para cualquier noche. Con “buena, música, buena onda y buenos precios”, como comenta Sergio y, sin duda, el ambiente con sus techos y sus rincones acaparados por un buen numero de fieles habitués vecinos de la zona invitan al publico a sentirse como en casa.
Macabro bar
Niceto Vega 4959 (entre Serrano y Gurruchaga)
Tel: 47730465
e-mail: makabrobar@hotmail.com |