Jägermeister, "Maestro de Caza", está compuesto por 56 ingredientes (canela de Sri Lanka, naranjas amargas de Australia, raíz de jengibre del sur de Asia, sándalo rojo del este de India...) que se combinan siguiendo un complejo proceso de maceración, según una receta secreta que permaneció inalterada desde su origen en 1934, en Wolfenbüttel, Alemania. Y como buen alemán, Jager se lanzó a conquistar el mundo. Hay quienes lo comparan con el Fernet, por su receta a base de hierbas y su supuesto sabor amargo. Pero basta con un shot bien frío para olvidar este absurdo parangón (y con dos para olvidar las inhibiciones, tres para las penas, cuatro las direcciones). En Sudamérica recaló primero en Brasil, para llegar a nuestro país en 2004, donde su manejo y distribución corren por cuenta de un hombre: Rodolfo Sanchez.
La oficina de Rodolfo es un muestrario de productos: golosinas, turrones y toda clase de exquisiteces descansan en sus paquetes, que jamás serán abiertos, ya que lo que se exhibe son justamente los paquetes, el branding, la marca. "Me acuerdo cuando probé mi primer Jager" rememora Rodolfo "Fue a fines de 2004, cuando me contactaron para relanzar la marca en argentina. Antes de la primera reunión conseguí una botella, y me paso lo que a la mayoría de la gente: me enamoré."
Rodolfo sabe tomar. Admite que desde bebé mojaba el chupete en el whisky de mamá, y aunque se dedicó durante muchos años al diseño industrial, nunca se alejó del mundo de las bebidas. "Argentina tiene un muy buen consumo de alcohol per capita" comenta "Es un país productor de vino, pero tiene a favor un gran consumo de Fernet, que prueba que el gusto por el amargo existe. Se ha confirmado que el argentino tiene interés en el producto, ahora el desafío es saltar la barrera del precio, porque una botella de Fernet cuesta tres veces menos que una de Jager."
¿Y que estrategia diseñaron para saltar esa barrera?
El producto en sí no es nada fácil, tiene un sabor complejo, un nombre prácticamente impronunciable, con una topología difícil de leer, un montón de contras.
Entonces nos preguntamos ¿Quienes son nuestros aliados? y fuimos a la comunidad de barman, donde nos encontramos justo en medio de un recambio generacional. Con el cambio de siglo aparece una nueva generación de barmen que son en un noventa por ciento fanáticos del producto; entonces el desafío es mantenerlo de culto para toda esa gente y a la vez popularizarlo. Jager podría vender más pero no nos interesa. Estamos en un proceso de posicionarlo en la cabeza de la gente de la manera correcta, sabemos que si hacemos eso vamos a armar la plataforma para que crezca. Casi no hemos hecho ningún esfuerzo en buscar más volumen de venta.
¿Prefieren mantenerse como un producto de élite?
Yo no hablaría de elitismo, para mi es más bien un proceso de comprensión, de generar vínculo. Se trata de un producto complejo de hacer, caro en origen, tiene aranceles de importación, trasporte, un montón de cosas. Si pudiese ser mas económico lo haríamos, de hecho no hemos aumentado el precio en un año y medio, pero lo que nos importa es que el producto aparezca del modo correcto en las situaciones correctas.
¿Y no piensan en una campaña más agresiva, con presencia en TV por ejemplo?
Eso es función de cuanto uno vende. Todavía estamos en el estadío de que nos conozcan, en capital cubrimos casi todos los lugares buenos, pero recién estamos empezando a funcionar en Córdoba, en Rosario. No veo que tenga mucho sentido hacer TV por ahora. La estrategia nuestra es trabajar en el bar, donde se vende el 80 por ciento del producto.
Las cifras
Jägermeister es la principal empresa de bebidas espirituosas y la marca más exportada de Alemania, con una facturación anual superior a los U$S300 millones. Su volumen de producción es de 6.3 millones de cajas de 9 litros ó 76.5 millones de botellas de 700 cl/cm3. Está presente en más de 75 países y su porcentaje de ventas a nivel internacional se incrementó, en los últimos dos años, a más del 75%. La facturación anual de Jägermeister en la Argentina es de U$S300 mil, lo cual representa en volumen 2500 cajas. El crecimiento de Jäger en nuestro país se duplicó año a año y para el 2012, se espera alcanzar un volumen de ventas del orden de las 10.000 cajas.
La leyenda
Según cuenta la leyenda, Huberto fue un cazador salvaje que a nada le temía. Un Viernes Santo, de cacería con su jauría, el hombre se topó en el interior de un bosque con un venado al que sus perros siguieron. Minutos más tarde, el monte quedó en silencio y Huberto, extrañado, se internó en él. De repente, encontró a sus perros echados al lado de un hermoso ciervo que en medio de su ornamento, atesoraba una cruz brillante. Desde entonces, como si hubiese recibido un legado, el cazador se dedicó a promulgar la palabra de Dios y el amor al prójimo. Luego de su muerte, Huberto fue canonizado por el Papa Sergio I y cada 3 de noviembre, se lo conmemora en toda Europa celebrando una misa en su memoria proclamándolo como El Santo Patrono de los Cazadores.
Tres recomendaciones de como tomar Jägermeister
1. En shot, helado o a una temperatura aproximada de -10° centígrados.
2. En cóctel, mezclado con dos partes de tónica, pomelo o cola
3. JagerBomb, vertiendo una medida en un vaso largo de bebida energizante
Nota: Paloma Fabrycant
