Lejos de caer en lugares obvios, “La Loca de Mierda” resulto un éxito tan masivo en Youtube, que Malena terminó escribiendo capítulos para MTV. Este combo, nos llevó a encontrarnos con ella un de bar de Palermo (“Cómo te extraño Clara”) para entrevistarla. Llegó un poco más tarde, se disculpó, dudó si pedir café o cerveza, finalmente pidió torta tibia de manzana con helado. Su presencia no pasaba inadvertida, siempre me pregunte qué cuestión genética existía en ciertas mujeres de estatura baja para tener tanta personalidad.
¿Cómo te va?
Bastante bien (sonríe).
¿Cómo te llevás con esta nueva figura de ser repetidas veces entrevistada?
Bien, a mí me divierte. Me gusta hablar, me gusta mucho hablar, siempre me siento y les digo: “relájate que yo te hablo y te hablo y te hablo…”. También pasa que yo le doy notas a todos, a chicos de facultad también, nunca tengo problema.
Todavía no te aburriste entonces…
No, ni de eso, ni de que me saluden en la calle, ni de qu e me pidan autógrafos, me divierte muchísimo.
¿En qué momento decidiste subir algo tan “íntimo” a internet?
Es difícil de explicar porque fue como muy zen la secuencia. Estaba en mi casa con una bata toda sucia, quería fumar puchos pero no tenía , y no podía ni cambiarme para bajar a comprar. Estaba con las Flores de Bach ahí que no me servían para nada. Y lo vi todo ahí, y me dije: esto es muy patético. Puse rec y empecé a parodiar con todo lo que había hecho ese día. Se me ocurría una cosa y la grababa. Después puse rec y empecé a jugar con el programita de edición, que nunca lo había usado en mi vida.
Algo así como la creación desde la angustia.
Sí, es como el cliché de estoy triste y hago una canción o algo así, es lo mismo.
¿Y te cura esa creación?
Yo creo que no, creo que te hace pasar el rato más livianamente, no creo que te cure hacer una canción de amor, sino lo que ocurre es que te ocupa la mente, no estás pensando en lo que te pasa sino más bien en qué acorde queda mejor con qué otro acorde.
Hay una anécdota de Astor Piazz ola durante el velorio de su padre, con quien tenía una relación muy estrecha. Piazzola había desaparecido un rato largo y al volver ya todos preguntaban por él, cuando llegó le consultaron dónde había estado, y él se sentó en un piano, y contó que estuvo componiendo algo. Lo tocó, era Adiós Nonino, y cuando terminó de interpretarla dijo haciendo referencia a ese mal momento que vivía: Me curé…
Es buena. Puede ser, lo que a mí me pasó fue que primero me sirvió porque me molestaba dar pena, que vinieran mis amigas y me preguntaran: ¿Cómo estás? ¿Estás mejor? ¿Cómo te sentís? Yo realmente daba una pena patética y de pronto me sirvió para dejar de ser la mina que daba lástima para pasar a ser la mina que se reía de sí misma o que hacía reir, en ese sentido sí me curé. Lo seguí extrañando mucho tiempo al pelotudo ese igual (Risas). Pero bueno, en realidad, sí, cura esa creación. Pero a mí lo que me pasaba era que para hacer los videos tenía que remitirme a ese lugar, a esa situación, no es que me sacaba todo eso de encima, sino todo lo contrario. En ese sentido no era tan liberador. También me pasó que alguna gente que miraba los videos pensaba que yo era una mina que ya estaba bien y que seguía haciendo los videos.
Yo me los creí todos los videos.
Pero está bien, porque son todos verdad los videos, sólo que son una verdad exagerada. igual, había veces que yo, que no soy actriz, me ponía a llorar porque lo extrañaba a morir y pensaba que eso me podía servir para los videos y apretaba rec y me grababa… Loca (hace el gestito con el dedo en la cabeza). Así que está bien que creíste todo, porque hay veces que estoy llorando en serio.
¿Qué repercusión imaginabas con los videos?
Cuando empecé a subir los videos no me imaginaba ni ahí la repercusión que tuvieron. Tampoco era que pensaba: ahora subo los videos, me hago famosa y mi ex se quiere morir. Se dio todo de una manera que a veces parece parte de un guión de una comedia romántica yanqui, mal.
¿Y cómo terminaría el guión de esa pel&iacut e;cula yanqui?
Y si fuera yanqui, vuelve con el ex, o aparece un tercero que la quiere como es y todo eso (risas).
¿Y si fuera francesa?
Ya te digo, que buena pregunta… Si fuera francesa termino sola en una playa mirando a la cámara, y él no apareció nunca en la película.
Entonces… ¿Si tu historia fuera una película argentina como terminaría?
Jajaja… Ay, no sé… Lenta y dramática (risas). No sé, se ve que no miró tanto cine argentino.
Ok, queda pendiente esa respuesta, mientras la pensás, contanos que estás haciendo ahora.
Estoy en el Velma Café los sábados 00.30 hs. con un show que se llama “Ellos”. Y además acabo de presentar un piloto para un canal de TV y me dijeron que les gusto mucho. No se cuenta de qué es, pero está bueno, la idea es que sigue siendo el mismo personaje aunque no se llame de la misma manera. Me parece que es un personaje relativamente normal que la gente quiere ver, que yo quiero ver. Hay minas a veces que me cruzan por la calle y me dicen: “boluda, yo soy igual que vos”.
¿Y te querés matar?
Jajaja… Me quedo pensando: “Pero no, te parece?” (risas). No, pero me pasa que hay minas que me cruzan y me cuentan sus experiencias y me dicen que pasaron por lo mismo y que miraban mis videos y se me ponen a llorar, y yo me pongo a llorar también, porque las re entiendo boludo, es tremendo lo que me pasa. Lo que tiene internet, es que no te das cuenta en la movida en la que estás, y si te reconoce gente ya estas preparado. Pero si vos estás en tu casa, grabando una boludina y te reconocen en la calle, es una distancia insalvable. Y para la gente que me cruza yo tampoco soy una famosa, soy una par, entonces todo el mundo me saluda como si fuera amigo mío, es muy loco.
Una identificación muy fuerte.
Es fácil identificarse con alguien que está sufriendo, pero también pasa que las cosas que digo son cosas que las minas también piensan, sino, no se identificarían tanto. Hay un montón de pibes que vienen a verme al teatro, pero sí, en los shows sí hay una absoluta supremacía de mujeres en el público.
Curioso, yo no veía una cuestión tan de género en “La Loca…”, como que las crisis y ese tipo de sufrimiento son tan disímiles entre hombres y mujeres.
Totalmente. A mí me preguntan siempre eso: “Cómo pensas que sufren los hombres y cómo las mujeres?” Y para mí sufren igual, sólo que la mujer es más ruidosa. La mujer va y le cuenta a todas sus amigas y por ahí los hombres no. Somos más escandalosas, más lloronas, pero después, sufren igual. Pero me pasa que cuando la gente ve lo que hago lo pone en un lugar de género, pero que si fuera un chabón haciendo lo mismo, sería hacer humor de su corazón roto, no una cuestión de género.
¿Qué querías ser antes de que pase todo?
Lo que es muy loco es que yo siempre quise ser guionista, pero no había manera de que lo fuera. Una piba que trabaja de correctora en una editorial, no tenía nada que ver con los medios, vivía en la facultad. Había estudiado guión, pero no tenía chance, no iba a caer en un canal y decir: “Hola, escribí un guión, lo hacemos?”. Era imposible. Soy muy cobarde y muy pesimista, entonces no volaba alto. Yo lo que quería, lo que quise siempre, era un gato, un departamento y un bar donde cantar y me muero feliz. Hacia allá iba…
¿Y hoy?
Y no, ahora quiero un programa de televisión, y quiero esto y quiero lo otro… (risas).
¿Qué pregunta te harías si te entrevistaras a vos misma?
Qué carajo le viste a tu ex (risas).
¿Ya sabés cómo termina la película de “La Loca de Mierda” si fuera cine Nacional?
(Risas). No, sabés qué, es que yo soy muy yanqui. No sé, sería un final tipo Subiela supongo. O terminaría grabando para MTV (risas).
¿Cómo ves hoy las historias de amor como la tuya?
Uno construye a la persona y se enamora muy fuerte de gente que no es nada mas que esa construcción. El amor como el arte es una construcción humana muy clara, y se lo viste y lo disfraza de lo que uno quiere que el otro sea. Y cuando se desenamora es porque se le cayó todo eso. Hay gente, que son románticos generalmente, que se enamora sólo si idealiza a la otra persona. Y después hay otra gente que es feliz, que es la que se enamora de la persona que no idealiza, que va por la vida de novio. Los románticos no, idealizamos, y esa persona pasa a ser el mundo entero, que es peor. ¿O no? Sufrir tanto por amor ya es de caprichoso, es muy egocéntrico sufrir tanto por amor, es no poder creer que alguien no te quiere. El otro día me decía, me preguntaba mi vieja cómo puede ser que haya sufrido un año por un pibe…
¿Se disfruta en algún punto ese tipo de sufrimiento?
Obvio! Sí. Es decir, ahora me doy cuenta de todo lo que disfrutaba. Y de hecho, como dijiste antes, uno sigue llorando para seguir unido. En un momento empecé a estar a bien y me di cuenta que no era todo como yo pensaba, y cuando me di cuenta de eso era doblemente triste, porque ni siquiera tenía por quien sufrir, peor que extrañar es no tener a quien extrañar.
El disfrute de lo intenso…
Mi abuela, de 85 u 86, una vez me vio así mal medio llorando y me dijo: “Sabes que bueno que es sufrir por amor nena”. Y claro, ya está, desde la etapa que ella vive ya no va a besar, no quiere besar a nadie más. Quizás por eso el subtítulo de mi blog es justamente ese “no estoy enojada, te hablo así porque soy intensa”.
Nota: Dario Rosemblat: dario@fueradehora.com.ar
