Lejos de irse a dormir tras un almuerzo que terminó a la hora que los británicos celebran su ritual del té, Kirk Pengilly y Jon Farris se acomodan relajados en el living del octavo piso del Hotel Panamericano. “Hablemos tranquilos, no hay soundcheck y ganas de pasear no tenemos”, sincera el saxofonista.
¿Conocen cientos de ciudades, sobrevive algún recuerdo de Buenos Aires?
KIRK: Sí, parece difícil pero hay bastantes recuerdos, obviamente la comida (risas) y muy especialmente el “asado de tira”, lo descubrimos en nuestra primera visita allá por el año 1985, desde entonces se convirtió en un clásico. Obviamente los conciertos acá han sido fantásticos, los argentinos nos dieron siempre una gran recepción. Cuando hablé contigo en diciembre pasado sabíamos que volveríamos a este país y hacerlo efectivo en un plazo breve es muy encantador.
El último lustro parece muy determinante y variado en la historia del grupo.
JON: Vos sabes que pasamos un montón de cosas luego de la muerte de Michael, lo más claro que quedó demostrado fue que los cinco integrantes restantes tuvimos la libertad de hacer lo que quisiéramos y hoy estamos celebrando eso. Nos juntamos y unimos fuerzas, ahora y mirando al futuro, hay un montón de música en el mundo, muchísimos conjuntos en la escena, pero nosotros ahora somos definitivamente una banda muy ajustada.
¿En aquél tiempo se dijo que barajaron convocar a algúncantante famoso?
JON: Sí, consideramos esa posibilidad, en realidad podíamos aventurarnos a jugar con lo que quisiéramos, para mejor o peor, entonces “recurrimos al mundo” para que nos ayudara a tomar una decisión. Recurrir a todos esos miles de voluntarios para formar parte de la banda fue una fórmula que hasta ese momento nunca se había apelado, tampoco es que hay una larga lista de cantantes famosos esperando para unirse a la banda. Eso en realidad no existe y muchas bandas la situación que vivimos tampoco, fuimos pioneros en algo que nunca se había hecho antes, todos podrán alabarnos o crucificarnos, en realidad no importa como fue hecho, ahora estamos juntos, mirando atrás vemos que fue muy devastador para algunos de los participantes, pero en algo así no todo puede salir perfecto.
Muchos consideran que “Kick” marcó un antes y después en la música.
KIRK: Bueno, no es una respuesta que podamos dar. No podemos andar por ahí diciendo “sí, sí, cambiamos el mundo”, no podemos hacer eso, es nuestro trabajo. Pero creo que en algunos sentidos fue un disco realmente “grande”, un álbum popular, tal vez hicimos una diferencia con respecto a otras bandas pop. Lo que nos han dicho colegas o amigos, es que INXS tomó la música rock y la llevó al plano del baile, a las pistas, le dimos un gran beat bailable. Creo que nosotros estuvimos entre los primeros en hacerlo en los tempranos ’80, justamente lo que siempre destacan colegas y compañeros es la cualidad que tuvo INXS de combinar diversas sensaciones y sentimientos.
¿Cómo describirían las semanas previas a la muerte de Michael Hutchence?
KIRK: Antes de vivir esa situación estábamos ensayando para un nuevo tour en Australia, llevábamos cinco años sin hacer gira en ese país, veníamos ensayando muy animados con esa excusa. Todo estaba realmente fantástico, Michael estaba muy bien, parando en su hotel, yo vivía cerca de ahí, todos los días lo pasaba a buscar con el auto para ir al ensayo, todo básicamente estaba bien. Lo ocurrido fue un gran shock, fuimos un día a ensayar y él no apareció, ahí comenzó algo muy fuerte, la mayor pesadilla que puedas imaginar.
Supongo que muchas veces, recordando aquello, surgió en ustedes la idea de disolver el grupo.
KIRK: Todos los días. Después de la muerte de Michael, todo fue muy repentino, no nos pusimos a pensar de inmediato qué haríamos, de hecho pudimos hacer cualquier cosa, en ese momento nuestros colegas y compadres dijeron “queremos verlos tocar, sigan”, tras un concierto en Melbourne con algunos “amigos” nos dimos cuenta que podíamos seguir, todavía estábamos en carrera como banda. Por más que cada uno haya encarado cosas en paralelo al conjunto, conviene aclarar que estamos muy satisfechos con lo que nos brinda INXS, el grupo nos satisface cada día que encaramos como tal.
JON: Lo cierto es que vivimos en nuestra carrera big highs y big lows realmente, obvio que la vida es una rueda o un círculo en esa ley de la naturaleza, por suerte creo que ahora la rueda está yendo hacia arriba, así lo sentimos y vamos a aprovechar el impulso.
Lo puntual es un flamante disco que reversiona el pasado con otra mirada.
KIRK: “Original Sin” es un álbum bastante especial, después de esos 18 meses sin mucha actividad, nos sentíamos inquietos por retomar la actividad, nos juntamos en el estudio e inicialmente grabamos versiones instrumentales de los viejos hits, luego surgió la idea de sumarle a esas versiones voces completamente diferentes a las originalmente grabadas. En sí es una especie de tributo, al mismo tiempo tras la muerte de Michael en 1997 lo primero que hicimos fue pensar en un nuevo álbum con una serie de cantantes diferentes. Aquí la diferencia fue que este proyecto nació realmente de varias zapadas en el estudio tocando versiones instrumentales de nuestros hits, la idea era algo diferente. Allá en los tempranos ’80 desde el tercer álbum siempre publicamos remixes de canciones incluidas en los discos, versiones bailables o extendidas, ahora queríamos remixarnos a nosotros mismos.
En “Original Sin” hay un compilado de invitados extranjeros. ¿Cómo surgió?
KIRK: Chris Murphy es uno de los directivos del sello y él sugirió para este objetivo la inusual idea de testear también cantantes de Sudamérica, queríamos incluir voces de todo el mundo, él fue quien contactó a Déborah de Corral. La elegimos porque nos gustó como cantaba, que fuera argentina guardaba nexo con el objetivo, pues queríamos a alguien de vuestro país en el CD, ella eligió “New Sensation” y trabajamos hasta encontrarle el nuevo arreglo. Sé que Déborah está grabando su debut solista y tengo curiosidad por eso, es muy talentosa y sobre todo una gran cantante.
¿Están conformes con haber hallado a un intérprete a través de este mecanismo mediático de reality?
KIRK: Sí, definitivamente, estamos satisfechos, hallamos a un gran y loco cantante. Sé que en algunos lados hay cierto rechazo a esto, obvio, no podés dejar contentos a todos, hagas lo que hagas siempre vas a recibir críticas, algunos lo amarán y otros no, vimos más de cuatro mil cantantes y J.D.Fortune al final fue el mejor.
¿Asoma como una brutal utopía buscarle un reemplazo a Michael Hutchence?
KIRK: Bueno, sí es imposible reemplazar a Michael. Él era lo que era, hoy también sería imposible para nosotros reemplazar a J.D.Fortune. Lo cierto es que nosotros obviamente queríamos continuar como banda, nuestros fans, amigos, compañeros y todo el entorno querían que continuáramos en la música, por eso en ese momento necesitábamos hallar al cantante correcto.
¿Algún elemento signó la permanencia mundial del grupo de manera tan fuerte?
KIRK: No lo sé, es una suma de cuestiones. Creo que INXS lo que siempre ha sido es una gran banda para ver en vivo, nuestra carrera se forjó con logros, sedujimos a nuestros fans a través de nuestros conciertos. Al mismo tiempo no le arrojamos consignas políticas a la gente en nuestras letras, nunca predicamos eso, en la música y letras planteamos siempre el asunto de pasarla bien y divertirse, olvidar todo lo que te hace sentir muy mal, creo que eso la gente lo aprecia, porque todos buscan escapar de sus propios problemas.
