Fuera de Hora

Ángela Torres presentó su primer disco: «Necesitaba confiar en mi»

Después de dos años en que prefirió salir de las primeras planas, Ángela Torres volvió con la cabeza puesta en iniciar su carrera como cantante. Con La niña de fuego ya estrenado, su primer EP, la artista charló en exclusiva con FDH y contó el arduo proceso que vivió para encontrar su verdadero sonido.


Por Pato Mecozzi

Para la grabación de tu primer EP decidiste viajar a España y grabar con Alizzz, uno de los productores más buscados de ese país (trabajó con Rosalía, C. Tangana, entre otros), ¿Cómo fue el proceso para decidir y llegar a ese lugar?

Fue largo, una búsqueda larga e intensa … de años te diría. Necesitaba animarme, soltarme, confiar en mí. Me llevó bastante tiempo. Con mi equipo estuvimos acá probando con productores y haciendo música en distintos estudios, como para que yo me ponga en tema y aprenda un poco, hablando  con compañeres y colegas. Yo no terminaba de encontrar mi sonido, no lograba expresarme como yo quería en el estudio, no me identificaba con lo que hacía. Me sentía un poco trabada y hablando de eso en reuniones con la compañía y mi representante, decidimos buscar un productor. Ahí surgió la posibilidad de ir con Alizzz. Él es muy groso, trabaja con artistas en España muy piolas, tuvimos que mandarle mensajes pidiéndole que se cope, y le enviamos cosas mías cantando para ver si le parecía que estaba bueno trabajar conmigo, porque él no colabora con tantos artistas. Él se cebó, pero para mi todo esto era una incertidumbre total. Por suerte cuando fui allá conectamos muy, muy rápidamente con él y con Iberê y pudimos hacer tres canciones al hilo en tres días de estudio… uno para cada canción. El resultado fue espectacular, nos hicimos muy fans de las canciones y la verdad es que no lo esperábamos. Apenas me fui de España él me mandó un mensaje y me pidió que volviera para allá, que quería que terminara el EP con él porque se había entusiasmado con lo que habíamos hecho. Al mes volví y lo hicimos. 

Hablas de que tuviste que vivir todo un proceso donde charlaste con muchos artistas, ¿cómo se logra encontrar un sonido propio y que al mismo tiempo suene contemporáneo?

Confiando en los instintos de cada uno, hay que ser fiel a uno mismo… siempre. A mi me pasaba que me ponía trabas, me bloqueaba, me costaba sentirme parte del ambiente musical. Yo vengo de actuar toda la vida, y de cantar, en consecuencia a eso, en programas. Ya grabé discos, pero para la televisión y también hice comedias musicales, pero  esto es algo muy distinto. Acá hay que poner más el cuerpo y contar cosas más personales. Creo que todavía lo estoy buscando, pero siento que empieza a aparecer cuando uno empieza a confiar en sí mismo. 

Parece existir como un camino prefijado para todas las artistas que empiezan a ser idolas masivas desde muy pequeñas, después de la explosión de Simona uno podría pensar que ibas a enfilarte para ahí, sin embargo con las luchas que elegís llevar y tu participación política hace pensar que perfilas para otro lado, ¿pueden coexistir esos dos mundos?

Ojalá que se pueda, la verdad que en mí fue un proceso natural que se fue dando de a poco. Yo hice Simona y después me pareció que estaba bien parar la moto, por eso hace dos años que no actuo y eso es un montón para mí. Me tomé este tiempo por elección porque quería encontrar mi sonido y animarme. Después las otras luchas que están a mi alrededor fueron un despertar que representa mucho, y tal vez es más personal, pero lo comparto y expando porque es lo que siento y pienso que hay que hacer. Es algo muy natural, espero que se pueda, porque yo quiero hacer mucha música y a la vez acompañar todo lo que soy también transmitiendo los mensajes que quiero dar, y serme fiel en ese sentido. No quiero privarme de nada. 

Tu mamá es actriz, tu papá músico, tu tío también… sin embargo por el nombre del EP (La niña de fuego) claramente elegiste a tu abuela (Lolita Torres) como la gran influencia en tu carrera, ¿por qué fue ella la indicada?

Creo que ambas nos elegimos, me parece que fue algo que me apareció, no fue mi intención para nada. Estaba en medio de la nada, con mis auriculares escuchándola y me encontré con el tema: La niña de fuego de ella y sentí cosas muy zarpadas y se me voló la cabeza. Había una fuerza muy grande que, de alguna forma, me representaba. Fue una ventanita de inspiración que, al abrirla, dejó fluir muchas cosas. Apenas llegué a España les hablé a mis productores de ella y les mostré la canción. Eso logró que ellos pudieran entender rápidamente por donde pretendía que vaya la energía en el disco… la fuerza que me imaginaba que tenía que tener las letras. Fue algo que se fue dando naturalmente. En los cortes que sacamos (Guapo y Aló) aún no se la escucha mucho, pero hay dos temas del EP donde ella decididamente suena. En uno de los temas está  acompañándome de alguna forma, y en una canción transformamos su voz en un beat directamente.

Para saber toda la información sobre música, cine, series y cultura entrá ACÁ.